jueves, 16 de marzo de 2023

GARGANTA DE LOS INFIERNOS: por el corazón del Jerte

Nos situamos en Jerte, una pequeña localidad de unos 1.300 habitantes situada entre Cabezuela del Valle y Tornavacas, y que constituye la mejor puerta de entrada para disfrutar de la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, en pleno Valle del Jerte.  

Iniciado el recorrido, enseguida empezaremos a disfrutar de las vistas del pueblo, ubicado entre la Garganta de los Infiernos y la Garganta de los Papúos, a la que dedicaremos más adelante otra entrada en este blog.

No conviene confundir Valle del Jerte y el pueblo de Jerte. El Valle de Jerte es una comarca natural, declarado bien de interés cultural desde 1973 y donde encontraremos distintas localidades con un encanto especial, un valle que limita al oeste con el Valle de Ambroz y al este con La Vera. Valle que discurre entre dos cadenas montañosas: la Sierra de Tormantos y los montes de Traslasierra y sierra de Béjar, todo ello dentro del macizo occidental de Gredos, que, a su vez, ubicamos en el Sistema Central.

Nuestra ruta senderista por la Garganta de los Infiernos nos permitirá disfrutar de unas vistas espectaculares de este complejo montañoso. Sierras y montes sucediéndose, un paisaje que parece infinito.



La Garganta de los Infiernos nos ofrece abundantes saltos de agua y cascadas, piscinas naturales y pozas que han sido excavadas por la erosión de los ríos que la atraviesan y la recorren.

Llegados a este punto, recuerda que en geografía se denomina "garganta" a esa entalladura en el terreno producida por los cursos de agua, que han formado paredes casi verticales. 

En nuestra ruta estamos dentro de esa entalladura, pero es subiendo hacia la Garganta de los Papúos (que te recomiendo hagas en otro momento, pues lo merece) desde donde podremos ver en toda su dimensión ese profundo corte: 


Estamos en una zona húmeda, por lo que podremos disfrutar de un bosque caducifolio, con robles, castaños, cerezos y madroños. Y junto a los cauces de agua, el bosque de ribera, con sus tejos, acebos y abedules. 

Los Pilones es uno de los escenarios más mágicos de la Garganta de los Infiernos. Debes saber que estás ante un kettle (tetera) o marmita de gigantes, una depresión en forma circular que tiene su origen en procesos erosivos fluvio-glaciares.


Nosotros nos vamos a encontrar con una sucesión de marmitas, de "pilones" convertidos en piscinas naturales, con un agua limpia, clara, refrescante... Un paraíso.

Los llamaron, en Francia, "marmita de gigantes" porque pensaban que allí cocinaban estas criaturas de leyendas y cuentos.

Nuestra senda nos encamina ahora hacia el Puente de Carlos V, pero antes de llegar a él, podremos disfrutar de las vistas, de la sucesión de sierras, de los árboles y de otras piscinas naturales. 


Piscinas naturales como ésta, donde desemboca la llamada "Garganta chica".


Y de roquedos que hay que atravesar, conectando un punto del sendero con el siguiente.


He aquí, ya en la lejanía, el Puente Nuevo o Puente de Carlos V, levantado para salvar un curso de agua y por donde cruzó el Emperador, camino de su retiro en Yuste. 


Este puente nos permitiría enlazar, si quisiéramos, con la Ruta de Carlos V - que sigue su travesía a través del norte de Extremadura hasta Yuste - aunque aquí ya hablamos de palabras mayores dada su longitud. Ruta para hacer en varias jornadas, si se quiere completa.


Toca de nuevo los ascensos y disfrutar de las espectaculares vistas de la sierra de Gredos.


Pero llegará un momento en el que empezaremos a volver a descender, internándonos en un sendero sinuoso entre árboles (en el caso de que hayas decidido hacer la ruta tomando Los Pilones como primer destino, y no como final), pero en ocasiones se nos abrirán claros que nos devuelven las sierras recortando el horizonte.


Y al fondo, Jerte. Destino inicial y final de nuestros caminos.


Puedes ver la ruta aquí:


Y puedes seguirla en este QR

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