La ciudad de Cáceres se extiende a los pies de la Sierra de la Mosca, levantada sobre un sinclinal. Varias sierras y cerros la rodean (la Sierra de Aguas Vivas, el Cerro de Romanos, el Cerro de los Pinos...) pero destaca, sobre todo, la amplísima Sierra de la Mosca, donde encontramos los picos del Portanchito, del Milano, del Risco: es nuestra "Montaña". Una Montaña que guarda pequeñas historias preciosas y tesoros.
Hoy os voy hablar de su cortino colmenero.
Para llegar a él hay que desplazarse hasta las inmediaciones de la antigua Mina de San José de Valdeflores, ubicada en la umbría de la Montaña, y seguir unos pocos metros el antiguo arroyo de Valhondo, normalmente seco por los dos azud y pequeñas presas que lo contienen. Frente al Valhondo, mirando al valle de Valdeflores* y alzado sobre una ladera, allí se encuentra esta peculiar construcción de arquitectura popular o tradicional.
Pero ¿qué es un cortino?
Pues un grueso muro circular, de al menos dos metros, en el que se suele abrir una puerta de reducidas dimensiones y con una función muy definida: proteger las colmenas que se encuentran en su interior.
En Galicia lo denominan albariza y en Asturias, cortín y el origen de estas construcciones se remonta a la Edad Media.
Si te acercas a la puerta de rejas para curiosear en el interior encontrarás las colmenas en hilera y en pisos, aunque he de advertir que ya no estén en activo.
El cortino cumple muy bien su función: los altos muro protegen las colmenas pero no impiden que las abejas puedan volar en busca de la rica flora de la Sierra de La Mosca en busca de la materia prima con la que crear su miel.
Hay varios cortinos colmeneros en Extremadura, restos y vestigios de una arquitectura rural que, en demasiadas ocasiones, pasa desapercibida. Por ejemplo, en las rutas de las Callejas de Valdeobispo (puedes ver la ruta pinchando aquí) pude fotografiar uno de ellos, aunque parcialmente destruido.
Y en Brozas tenemos otro, fotografiado en este caso por Víctor Manuel Pizarro para una entrada en su blog dedicada a la arquitectura tradicional y que puedes leer (y disfrutar de sus fotografías) pinchando aquí.
Volviendo al nuestro, se conserva estupendamente y nos rebela que nuestra Montaña esconde muchos secretos y tesoros que tenemos que proteger y poner en valor. Hay cotinos, hay chozos o bohíos (de los que ya te hablaré) y una flora y fauna espectacular.
Es llamativo que esté en la umbría, cuando la mayoría de los cortinos se suelen ubicar en la solana de las montañas para que las abejas aprovechen bien el calor. No obstante. su inclinación le facilita la incidencia solar.



Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMucho paseo por ahí y siempre me pregunté que era esa construcción tan peculiar.
ResponderEliminarJusto en frente, al otro lado del camino, hay un pozo que pasa desapercibido al caminante. Joyas que estaban ahí y vas descubriendo a cada paso.
Quién sabe decirme que es este arco o portada que no conduce a ninguna parte?
Pongo enlace a la foto:
https://i.imgur.com/qiaPJim.jpg
Precioso arco. Pues en mi caso, ignorancia total sobre dicha portada, tal vez relacionada con antiguas demarcaciones de fincas
EliminarSe me olvidó comentar que dicho arco también se encuentra en las inmediaciones de la mina de valdeflores
Eliminar