martes, 4 de abril de 2023

LA NECRÓPOLIS "DEL CORCHAO" EN MALPARTIDA

Malpartida de Cáceres y el paraje natural de Los Barruecos atesora una notable cantidad de vestigios arqueológicos, también en sus proximidades. Así, y sin llegar a entrar en el parque propiamente dicho, podemos destacar los dólmenes de Hijadillas o dos impresionantes necrópolis: la "Del Corchao" y la de "Las Trescientas". 

Hoy hablaremos aquí de la primera.


Empecemos por aclarar: estamos hablando de tumbas excavadas en la piedra, en la roca silícea, granítica, tan presente en Malpartida de Cáceres. Tumbas que nos vamos a encontrar entre bolos, batolitos y piedras caballeras (en este mismo blog podéis ver información sobre el paisaje silicio de Los Barruecos). 


Esta necrópolis, que se encuentra a medio camino entre Malpartida y el inicio del Parque Natural de Los Barruecos, toma su nombre por un pozo homónimo que podemos encontrar frente a ella.


 Consta de 22 tumbas de distintas tipologías: rectangulares, ovoides, antropomorfas...  




Muy notable es la tumba doble o geminada, que llama enseguida la atención. ¿Tal vez una tumba para una pareja? A ese respecto, solo podemos especular.



Situadas unas a ras de suelo, otras las podemos encontrar excavadas sobre la parte superior de una roca, a una buena altura.



En su momento debieron estar cubiertas, bien contando con losas de cubrición o con piedras irregulares y tierra. Debemos tener en cuenta que todas estas fosas fueron expoliadas en el pasado, por lo que no se conservan ni ajuares ni restos, un hecho que ha dificultado su datación. ¿Tardorromanas o Altomedievales? Las dudas persisten, aunque la historiografía consultada se inclina mayoritariamente por considerarlas altomedievales. 

Los tamaños oscilan entre los casi dos metros en las más grandes y entre 1,44-1,58 en las medianas. Y podemos encontrar una tumba infantil de 98 cm de largo.


Pero no todos son tumbas. También vamos a encontrar una presa oleica de origen romano excavada en la roca, que se ha puesto en relación con unas piedras que tal vez puedan asociarse a una construcción igualmente romana. ¿Una villa? Aquí, otra vez, entramos en el terreno de la especulación, tan fascinante, por otra parte. 


Y como no todos son granitos, de vez en cuando merece la pena poner los ojos en las aves que pueblan este mágico paraje y dejarse llevar por su canto.




Breve selección de las tumbas fotografiadas:







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